
Los malos rollos continúan en Supervivientes y están divididos en grupos, por un lado los anónimos y por otro los famosos algo con lo que están obsesionados desde el primer día. María José y Parri se han quedado apartados y Deborah no se decanta ni por unos ni por otros y está en tierra de nadie.
En definitiva, cada vez queda menos, todos quieren ganar y el hambre influye, de hecho la gala comenzó con la prueba de recompensa, lo único que hace que los concursantes se esfuercen porque si ganan, comen. Esta semana les dieron pizza y se la comieron Perdi, Malena y Trapote.
Jesús Vázquez, que había comenzado la gala cantando “¡A por ellos!” en plan Sálvame poniéndose la camiseta de España y luego quitándosela para enseñar abdominales a lo Rafa Mora, comunicó a los nominados: Parri, María José y Perdiguero que el expulsado era Perdi con un 70% de los votos.
Esta semana sólo a han tenido que nominar a uno, pero antes vimos la prueba de líder que ganó Trapote.

Las nominadas del grupo María José y Sonia y el nominado de la líder Parri así que la ex gran hermana Sonia Arenas tiene todos los numeritos para se la próxima expulsada. Por cierto, Parri quiso saber si España estaba en la final de fútbol y cuando Jesús le dijo que sí, pidió que les dejaran ver el partido, veremos si al final la organización accede.
Pero lo mejor de la gala fue Macoy, un pescador de la zona al que Jesús encargó ir a buscar comida. Pescó, se subió a una palmera a por cocos… al final cogió más alimentos que todos los concursantes en una semana. Macoy les dio algunos consejos que tendrán que poner en práctica porque esta semana les quitan la mitad de la ración de arroz así que para recuperarlo las chicas deberán coger 50 peces en una semana.
Fotos Vía: telecinco
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