
Estos de Gran Hermano son bastante mentirosillos porque si la semana pasada nos dijeron que Jorge Berrocal y María José Galera era la última pareja en entrar y ahora resulta que no, que todavía siguen entrando. Está claro que a Telecinco lo único que le funciona es este reality y pretenden alargarlo, pero ¿no se dan cuenta que hasta los de dentro están hartos?
Cuando llegaban los nuevos se escuchaba a alguien decir “más gente no” y Nico decía“esto no se va a acabar nunca”. Los primeros en entrar en esta gala fueron Dani y Marusky de GH8 que, como todas las parejas, tuvieron sus más y sus menos, Dani le robó el sujetador a Marusky, no sé si estos días se lo devolverá.
También entró Gema Zafra de GH10 , ahora separada de Carlos que concursó con ella ocultando que eran marido y mujer. Con la catalana entra Orlando, el segundo finalista de esa edición que provocó los celos de Carlos. El show está garantizado porque Chiqui todavía está loca por Orlando a pesar de haber dicho al entrar que tenía pareja.
También hay que recordar que Chiqui y Gema no se llevaban nada, nada bien y el motivo: Orlando el feriante. Así que más que GH el reencuentro es GH eran pocos y parió la abuela.
En la gala tampoco faltaron las broncas y líos de amor entre Nico y Ana Toro, tanto sufrir para lo mal que la trata, menos mal que Chiqui le dijo una verdad como una casa: “La culpa la tienes tú, por ir detrás como una perra”. Hay que decir que en GH son buenos y como la de Granada quería ver a Germán , metieron en la casa al catalán, pero tranquilos que no se quedó, fue una visita express.
Y claro, no hubo expulsiones así que ganan una semanita más de programa. Mercedes Milá dijo que “se reseteaba” todo y las votaciones empezaban de 0 con la entrada de las dos nuevas parejas. Gala interminable y aburrida, veremos lo que inventan la semana que viene, porque mira que son rebuscados.
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