
Esta tarde permitidme dar un salto de la pequeña a la gran pantalla para hablaros de uno de mis directores favoritos de cine: Clint Eastwood. Sí, el mismo de Mystic River, de Million Dollar Baby o de Sin Perdón, entre otras. El mismo que lleva acumulados a sus espaldas un par de Oscar, varios Globos de Oro, y otros premios más. Y es que Eastwood está a puntito de estrenar otra película más en nuestros cines el próximo día 29 de enero. Se trata de Invictus.
Probablemente hayáis oido hablar de ella pues la están anunciando bastante en los anuncios televisivos e incluso en algunos telediarios han hecho mención de ella. Morgan Freeman y Matt Damon, los actores protagonistas. Nelson Mandela, el personaje real en la que se basa; un partido de rugby el hecho concreto, y “El factor humano“, de John Carlin el libro en el que está basado.
El tema, al menos para un servidor, al que le encanta las cuestiones históricas, puede resultar muy interesante siempre que esté bien llevado, y con Eastwood, hay una garantía de calidad y buen trabajo, y lo mismo podemos decir de los actores.
Está situada en el año 1995, en Sudáfrica, apenas 4 años después de haberse erradicado oficialmente el apartheid de aquel país, cuando aún los negros vivían en barrios marginales y los blancos eran considerados allí una raza superior y con más derechos. Borrada de la política (al menos oficialmente) la discriminación racial, lo cierto es que las calles de Sudáfrica aún rezumaban odios entre sus habitantes. Habían sido demasiados años de “esclavitud”, de marignalidad, de insultos y de discriminaciones, y ese tipo de odios suelen tardar generaciones en quitarse. Sólo una figua, la de Mandela, podía y debía ser capaz de ayudar a un país tan duramente castigado.
En aquel año 1995, con Mandela ya de presidente, a Sudáfrica se le encargó la organización del Mundia de Rugby, probablemente, más como un acuerdo diplomático para abrir el país al mundo exterior que por cuestiones meramente deportivas, donde Sudafrica aún estaba lejos de ser una selección puntera.
Sólo el orgullo y la raza de aquellos jugadores liderados por Pieenar, y la fé inquebrantable en su pueblo de Mandela, podían convertir aquel campeonato en una cuestión de orugllo nacional. Aquel Mundia, su Mundial, debía servir para unir a todo un país, para olvidar diferencias étnicas, para cantar, al fin, un himno juntos…
La historia es bonita: fé, sentimientos, dramas, política… muchos factores que hay que saber engarzar para hacer de Invictus la que probablemente sea una de las mejores películas del año.
Distribuida por Warner, y con la fotografía de Tom Stern (el mismo de Gran Torino), Invictus se estrena el día 29 de enero. En este enlace podréis ver el trailer de Invictus.
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