
Los realities en busca de nuevos talentos son una mina de oro para las cadenas televisivas, aunque está claro que funcionar sólo ha funcionado Operación Triunfo, ni los actores de la academia de Antena 3 ni los coros de Cuatro, incluso los cantantes, grupos y dúos de Factor X, han tenido tanta suerte, pero ¿pasaría lo mismo sin en lugar de artistas se buscaran talentos empresariales? Eso es lo que va a probar TVE con la versión española del talent show americano The Apprentice (El aprendiz)
Este concurso fue popularizado por Donald Trump en la NBC y todavía sigue manteniendo buenos índices de audiencia tanto en la televisión británica como estadounidense (4 ediciones en Gran Bretaña y 7 ediciones en EEUU) El casting para este realitie podría ser este verano, pero ¿quién será el Donald Trump de España? Y es que en nuestro país, si montáramos una academia de chorizos igual nos iba mejor para encontrar a un buen director de la escuela.
Para dirigir la escuela en España, no se busca a un famoso tipo Donald Trump, pero tiene que ser un hombre de negocios con una compañía de prestigio y que evidentemente tenga don de palabra, buena presencia… en definitiva, que sea televisivo. Este programa corre a cargo de Grundy, la productora de Granjero busca esposa o Factor X, dos formatos completamente distintos a El aprendiz.
Y ¿qué pensáis que tendrán que hacer los concursantes de este programa? Pues primero competir entre ellos ya que son 16 aspirantes a empresario que se convertirán en el aprendiz del Donald Trump español y con el que trabajarán durante 1 año como presidente de una de sus compañías. El salario del programa americano era de 250 mil euros, una cantidad por la que yo aprendo lo que haga falta, pero aquí en España no sé yo el salario que le darán.

En este realitie dividen a los 16 candidatos en 2 equipos y los inician en el mundo de los negocios donde tendrán que, desde vender limonada a comprar, renovar y alquilar un apartamento en 24 horas. Cada semana pasarán un examen y… la frase más famosa de este realitie no es otra que: “¡Estás despedido!”
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